Catando ando… en La Marimandona: el canelón de rostit se lleva el número 1
«Si pudiese, chuparía el plato». Así arranca el nuevo «Catando ando…», esta vez cenando en La Marimandona. Primero toca bichear la carta y decidir qué zampar.
«Si pudiese, chuparía el plato»
Empieza por una gilda de las de toda la vida, porque hay que catarlas allá donde vayas. Le sigue el carpaccio de lomo bajo de vaca con salsa tonnato, parmesano rallado y alcaparras fritas: «Está muy bueno». Después, un plato que jamás creyó que se pediría en un restaurante: huevos rotos con langostinos al ajillo.
Y llega su favorito, el canelón de rostit con bechamel de ceps y parmesano. «No sabéis cómo huele esto, me puedo morir tranquilamente». Lo resume así: «Es como me gusta a mí: se nota la carne». La parte salada termina con el bocadillo de steak tartar en pan hojaldrado y yema curada: «¡Brutal!».
Su ranking: cuarto, el carpaccio; tercero, los huevos rotos con langostinos; segundo, el steak tartar, «que estaba bestial»; y el número 1, el canelón, porque le encanta el rostit y todo lo catalán.
De postre, tarta de queso vasca y milhojas con frutos rojos y limón, su postre favorito de siempre: «Esto va a ser la crème de la crème». Se queda con ganas del pastel de chocolate, aceite y sal, así que habrá que volver. «Honestamente, ha sido una cena muy satisfactoria». Su nota: un 8,8 sobre 10.
Lo que pidió María
Y además: Carpaccio de lomo bajo de vaca con salsa tonnato, Huevos rotos con langostinos al ajillo, Canelón de rostit con bechamel de ceps, Milhojas con frutos rojos y limón
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